12 formas de vivir cero residuos sin gastar dinero

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*voz de señor de teletienda*

¿Puedes salvar el planeta sin dejarte el sueldo en productos cero residuos cucos?

¿Puede lo respetuoso con el medio ambiente respetar también nuestra cuenta corriente?

residuo cero
Botellas de Eco Switch

Mira, soy estudiante, así que he pasado mucho tiempo pensando cómo crear menos residuos y tener un bajo impacto en el medioambiente de manera asequible.

Y es complicado. Quiero ser todo lo sostenible que pueda, pero también como que quiero esos artilugios zero waste que veo cada día en Instagram y Pinterest. Pero, ¿quiero gastarme 20 € en un tarro de cristal? ¿O cerca de 100 € en una botella reutilizable? Pues voy a tener que decirte que no.

Así que después de probar montones de consejitos que hay esparcidos por internet, me di cuenta de que estamos complicando este asunto de cero residuos más de lo que hace falta.

Porque, si lo piensas bien, va de usar lo que ya tenemos, que es lo que hemos estado haciendo durante generaciones sin darle nombre. Me encantaría ver la reacción de mi abuela si voy ahora a su casa y le digo que es una zero waster por reutilizar los tarros de cristal de los pepinillos para hacer conserva de tomate, por hacer trapos a partir de ropa vieja o por utilizar las «partes feas» de las verduras de su huerta para hacer caldo.

Y por eso estamos hoy aquí. Quiero que veamos juntas cómo puedes aprovechar lo que ya tienes, y a lo mejor puedo convencerte de que para vivir de forma respetuosa con el medio ambiente y reducir tus residuos usando lo que ya tienes (y gastando 0 €) o haciendo compras estratégicas (y gastando algo de dinero en algo que amortizarás) es bastaaaante fácil.

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Vida cero residuos sin gastar dinero

1. Deja de comprar agua embotellada

Empezamos con algo facilito.

Si vives en un lugar con un suministro de agua seguro, no hay razón por la que necesites agua embotellada. Haz el cálculo y piensa en todo el dinero que ahorrarás si te libras de este gasto.

Entiendo que si tienes un presupuesto ajustado, comprar una botella reutilizable puede parecer una inversión importante, pero piensa en todas las veces que vas a poder usarla en comparación con una botella de un solo uso.

Por ejemplo, cuando iba a la uni, compraba una botella casi todos los días. Digamos que 3 veces a la semana. Si cada botella costaba 1 €, esto significa que estaba gastando 12 € al mes y 72 € al semestre en algo que acaba en la basura.

Y es que puedes encontrar buenísimas botellas retilizables entre 15 € y 20 €.

La botella que lleva más años de mi lado (más de 4) es de 24 Bottles. Para que veas, sus Botellas Urban empiezan a 15 € y sus Botellas Clima (que son lo mejorcito que puedes encontrar) rondan los 30.

Esta es una marca que me encanta y en la que confío al 100%, pero si prefieres buscar en otro lugar, asegúrate de que son botellas seguras para el consumo de bebidas y no contengan sustancias dañinas como BPA.

2. Comprar cero residuos sin tienda a granel

No soy tan mayor, pero soy lo suficiente para acordarme de los ultramarinos y las tiendas a granel de pueblo en las que la dependienta nos vendía las alubias al peso en saquitos de tela.

Pues ahora volvemos a nuestras raíces con tiendas super cucas a granel, pero la verdad es que no todo el mundo tiene acceso a ellas. Pero hay formas de hacer la compra de manera cero residuos en tu supermercado de todos los días.

Lo primero: evita usar esas bolsitas de plástico suave que tienen para las verduras y la fruta. Si lo piensas, muchas veces son innecesarias (¿de verdad necesitamos meter plátanos en una bolsa?). Además, estos tipos de bolsa no siempre son reciclables, ya que pueden atascar algunos tipos de equipos de reciclaje al enredarse en ellos.

Pero si tienes que utilizarlas para determinados productos (entiendo que no quieras que tus uvas toquen el carro de la compra), puedes guardarlas para futuros viajes al súper y reutilizarlas hasta que se caigan a cachitos. En ese momento, puedes buscar info sobre las instalaciones de reciclaje de tu ciudad y ver si aceptan este tipo de bolsas y si hay algo como un Punto Verde o un punto de recogida para ellas. También hay algunos supermercados que tienen programas de reciclaje para este tipo de plástico.

Si prefieres dejar estas bolsitas en el pasado, puedes encontrar montones de bolsas reutilizables de algodón que son asequibles y súper duraderas (y monísimas).

compra cero residuos tienda

3. Opta por envases de aluminio, vidrio o cartón

¿Sabías que el vidrio y el aluminio pueden reciclarse una y otra y otra vez, de manera infinita, sin perder su calidad? ¿Y que el plástico, con la tecnología que tenemos ahora, puede reciclarse solo una o dos veces?

Así que intenta ir a por opciones sin plástico y siempre que puedas elige productos envasados en materiales de bajo impacto – y después de utilizarlos o reutilízalos o averigua cómo reciclarlos de manera correcta.

Por ejemplo, en el supermercado de mi barrio tienen huevos envasados en plástico y al lado tienen huevos envasados en cartón y cuestan lo mismo. Normalmente, las hueveras de cartón no solo son reciclables, sino que también biodegradadbles, así que puedes reutilizarlas (hay miles de ideas en Pinterest), reciclarlas o compostarlas.

¿Y los tarros de vidrio de los pepinillos? Te he dejado algunas ideas más abajo en los puntos 9 y 12.

4. Piensa dos veces antes de comprar moda rápida

La industria de la moda es una enorme fábrica de residuos, así que antes de comprar algo nuevo (especialmente algo producido por una marca de moda rápida) pregúntate: ¿necesito esto, lo quiero de verdad, o es un capricho? La diferencia es enorme.

Lee más: Fast Fashion: todo lo que necesitas saber

Si de verdad, de verdad lo quieres o lo necesitas, pregúntate orta vez: ¿puedo conseguir esto o algo parecido de una manera más sostenible? ¿De una marca sostenible? ¿Puedo alquilarlo o pedirlo prestado?

Puedes seguir consejos como la norma de los 30 días. Si has estado pensando durante 30 días o más si quieres comprar algo, es posible que no sea un capricho.

Parece algo sencillísimo, casi superficial, pero cambiar la manera en la que consumes ropa te va a ayudar a evitar millones de toneladas de residuos. Y una vez te acostumbres a ver los precios en términos de coste por uso (cost-per-wear), tu bolsillo te lo agradecerá casi tanto como el planeta.

Lee más: Moda sostenible – guía para principiantes

5. Usa subrayadores de madera y plumas

Las plumas y los bolis recargables son ✨la respuesta✨. Hay una coleccion de bolis de Pilot recargables hechos con botellas recicladas (Pilot Bottle to Pen) que veo en casi todas las librerías y que llevo usando desde literalmente 5º de primaria – y si eres una friki de la papelería como yo, te alegrará saber que se deslizan por el papel como la mantequilla.

También puedes usar plumas recargables. Son una opción más eco que los bolis normales porque cada vez que el cartucho se termine, solo tienes que comprar uno nuevo y no un bolígrafo entero – además te hacen parecer súper elegante.

Ah, y el lugar de utilizar subrayadores fosforitos de plástico (o cualquier tipo de rotulador, en general), puedes usar lápices fosforitos. Son súper duraderos y una vez los termines crean cero residuos.

6. Explora agendas digitales

Hay un montón de agendas digitales que puedes descargarte a tu móvil y utilizar también desde tu ordenador. Si necesitas recomendaciones, yo utilizo Notion y el calendaro de Google porque creo que funcionan de maravilla juntos.

Pero también me encanta sentir las páginas de una agenda de papel, así que si también eres de la vieja escuela, en este post (en inglés por ahora!) puedes encontrar algunas de mis agendas de papel sostenibles favoritas.

7. Vuelta a las manualidades

Si no quieres gastar dinero en cosas como productos de belleza de marcas sostenibles, puedes hacer algunos tú misma.

Llevo haciendo esto muuucho tiempo y aunque al principio parece una inversión enorme (comprar aceites esenciales, extractos,…), al final resulta más barato que ir a la tienda y comprar un producto final.

Y muchas veces puedes usar cosas que tienes en casa – el aceite de oliva es magia.

8. Deja atrás las bolsas de té

Comprar hojas de té es la solución. El té sabe mucho mejor y a la larga resulta más barato que comprar las bolsas que, por cierto, a veces contienen plástico.

Esto significa que cuando las metes en agua caliente, sueltan montones de microplásticos en tu té. Ew.

Comprar té a granel o en hoja también va a transformar tu rutina de la hora del té y convertirla en un ritual. Yo hago el mío en una cafetera francesa porque es la opción más rápida para cuando no tengo demasiado tiempo y tembién puedo usarla para hacer café, pero puedes tomar la ruta más tradicional y buscar una tetera como las de las pelis inglesas.

9. Y deja atrás las cápsulas de café

El café en cápsulas acaba siendo muchísimo más caro que el que haces a partir de granos de café en casita. Y vas a evitar que un montón de aluminio y plástico acabe en el vertedero.

Ya te he dicho que adoro mi cafetera francesa, pero otra herramienta esencial de mi cocina cero residuos es mi cafetera italianaI’m so international.

Pro-tip. Ahora que estamos hablando de cafeína. Hace no mucho un familiar me contó que cada día desde los 90 usa un tarro de vidrio para llevar su café al trabajo.

10. Utiliza productos de belleza sólidos

A la larga, utilizamos una cantidad enorme de plástico casi sin darnos cuenta en nuestras rutinas de belleza. Piensa en todos los botes de champú, acondicionador y gel que utilizamos, o los de nuestra crema facial o corporal. Tooodo viene en plástico.

¿Y sabías que solo cerca del 16% del plástico que utilizamos se es reciclado? Esto significa que casi todos los tubos de pasta de dientes que has utilizado a lo largo de tu vida siguen existiendo en algún vertedero del mundo.

Hace tiempo cambié muchos de mis productos de belleza por productos sólidos – o embotellados en vidrio. Estos productos son a menudo mucho más concentrados porque no están diluidos en agua, duran muchíisimo tiempo y hasta puedes viajar en avión con ellos.

Sustituir el jabón de manos o el gel corporal es fácil, solo tienes que encontrar pastillas de jabón. Mi champú sólido favorito es el Seanik de Lush (perfecto si quieres un extra de volumen) y el acondicionador que utilizao todas las semanas es The Guardian de Ethique (hace magia en pelo seco y rizado).

Puedes ver la lista entera de mis productos favoritos en este post (todavía solo en inglés!).

11. Prueba recetas de snacks cero residuos

Los dulces y los snacks cero residuos o veganos o sin envoltorios de plástico suelen ser bastante caros, así que te animo a que hagas los tuyos propios.

Te prometo que te resultarán mil veces más baratos, más saludables y más ricos.

Puedes ver mis recetas favoritas, incluyendo los Snickers de la foto, en este post (en inglés por ahora!) 🍫

recetas cero residuos

12. Reutiliza los tarros de vidrio que ya tienes

Úsalos a modo de fiabrera, para cuando pides algo de comida para llevar, para guardar esos dulces cero residuos del punto anterior o para tus sobras. Todo lo que se te ocurra.

La verdad es que son bastante cucos.


Así que estos son mis consejitos, pero me encantaría saber tus secretos para reducir residuos, así que ¿por qué no me los cuentas en los comentarios o en mis redes sociales?

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